En esta página les dejamos algunos consejos para conseguir un ahorro energetico edificios , que le harán reducir su consumo de electricidad y por tanto ahorrar algo en la factura. Estos consejos podrán valerle tanto para su casa, como para un edificio de oficinas o una fábrica.
Consejos para el ahorro energetico edificios
- Uno de los primeros pasos para conseguir un significativo ahorro energetico edificios , es el sellar las posibles
fugas existentes alrededor de las ventanas del edificio y las puertas exteriores. Este paso es sencillo de realizar, y le ayudará enormemente a conservar la temperatura del lugar sin necesidad de utilizar en demasía la calefacción o el aire acondicionado. Para realizar esta tarea podremos utilizar masilla, espuma en aerosol o burletes. Si no quiere o tiene la posibilidad de hacerlo usted mismo, existen muchas empresas que ofrecen este servicio. - Arreglar y chequear el aislamiento con el que cuenta el lugar, ya que un buen aislamiento es la manera más eficiente de realizar un ahorro energetico edificios . Según los expertos, los servicios de calefacción y refrigeración, representan entre 50 y el 70 por ciento de la energía utilizada en los hogares. Un aislamiento inadecuado y posibles fugas de aire, son las principales causas de desperdiciar energía en los hogares de todo el mundo, por eso es importante este paso y el anterior, ya que según diferentes estudios el ahorro energetico edificios que se podría dar si se cumplen estos dos puntos estaría en torno a un diez por ciento anual. Quizá a usted no le parezca mucho (que lo es…), pero si lo trasladamos a todos los edificios que se podrían mejorar, supondrían un ahorro en energía increíble.
- El tener limpio los conductos de calefacción y aires acondicionados, también suponen una manera importante de conseguir un ahorro energetico edificios. Podemos asegurar que prácticamente el 20% del aire que fluye a través del sistema conductor, se extravía debido a pequeñas fugas y uniones que están mal selladas. Cuando esta situación se da, el aire caliente o frio, que debería ir a las salas u oficinas del edificio, en parte se desperdicia, y termina entre las paredes o debajo de su casa, lo que hace que subamos el nivel de la calefacción o aire, y que por tanto consumamos más electricidad.